Reyes Prados: “Se ha derrochado muchísimo dinero en televisión”

Reyes Prados (Sevilla, 1982) llegó a Bizkaia hace más de 10 años, con la idea de conducir el informativo de noche en una televisión local (Canal Euskadi). Después, pasó a ser una de las corresponsales de Telemadrid en tierras vascas y, a continuación, regresó a Sevilla, para realizar varias colaboraciones con Antena 3. Tras unos meses en Andalucía decidió volver al norte, donde ha presentado programas como ‘Euskadi directo’, ‘Ni Más Ni Menos’, ‘De Boca En Boca’ o ‘Tú al norte y yo al sur’ (en ETB2). Posteriormente, también ha dado el paso a hablar en euskera delante de una cámara, y los espectadores han podido comprobar la destreza que tiene con los idiomas en el programa de ETB1  Gutariko bat’.

16117_4595697605817_1372136830_n

Hace poco habéis cumplido 3 años con el programa Euskadi Directo. ¿A  qué crees que se debe el éxito del programa?

En primer lugar se debe a que tuvieron mucha paciencia con nosotros y, en segundo lugar, a que por suerte, o porque nos lo merecimos, hicimos un gran equipo. Pero sobre todo se debe a un gran equipo, que ha sido fruto de habernos equivocado en muchas ocasiones. En estos momentos, cuando la directora dice una cosa el reportero sabe perfectamente lo que la directora quiere, y eso se nota en el resultado final. Hace poco hicimos un programa especial del temporal, nos avisaron de un momento para otro. No sabíamos cuánto duraba el programa, y tampoco teníamos  guion, ni  pronter, ni nada. Aun así, hicimos un programa monumental, porque formamos un gran equipo. Fuera de las pantallas también nos llevamos muy bien y eso es muy importante.

En el programa seguís las historias muy de cerca, como por ejemplo la del niño UNAX. ¿Cómo seguiste la historia?

Este tipo de historias se viven con mucho cariño. Generalmente es un reportero en concreto el que la sigue, en este caso fue Maria Jurado, y desde el principio nos interesamos por la historia. Cada pasito que da dentro del programa, cada vez que hablas de Unax, le vas cogiendo un poco más de cariño y, aunque a día de hoy yo no conozco personalmente a Unax, su tío me tiene mucho cariño. La relación entre nosotros es mucho más fuerte porque hemos conseguido “romper la barrera” que existe entre la pantalla y el espectador para transmitir el cariño. En estos momentos, en el programa estamos siguiendo la evolución de Cloe,  una niña a la que  le han trasplantado el corazón hace poco.

También dais voz a las protestas de los trabajadores. ¿Cómo ves  está situación?

La situación está oscura, y  ahora más, que hemos conocido que han subido los datos del paro en Euskadi. En el programa nos gusta dar voz a la gente que lo está pasando mal, porque solucionamos muchas cosas. Hace poco, hemos ido a una empresa donde los trabajadores estaban en huelga, y justo, ese mismo día, se reunió la dirección de la empresa con el comité. ¡Que casualidad!. También hemos conseguido parar desahucios. No sé si nosotros, pero sería una gran casualidad que en el momento en el que va la televisión se empiezan a echar para atrás, o se lo empiezan a preguntar. De hecho, los momentos más duros que he vivido en este programa han sido por culpa de los desahucios, y el programa en concreto que más me costó presentar fue el de Amaya Egaña, en el que tuve que reprimir las lágrimas en más de una ocasión, lo reconozco.

Antes que presentadora has trabajado haciendo directos. ¿Qué trabajo es más duro, el de presentadora o el de reportera?

Antes que presentadora he sido reportera en Euskadi Directo, pero antes también he sido antes presentadora. Digamos que fue un paréntesis lo de reportera, me gusta más presentar, creo que lo hago mejor, creo que valgo más para eso. Trabajar como reportera fue una buena experiencia, y pienso que para ser una buena presentadora también tienes que saber estar en la calle.

¿Cómo fueron tus inicios?

Como todo el mundo, empecé aguantando mucho (risas). Tragando muchas horas de trabajo sin cobrar ni un solo duro, y  de lo que te den. Después de terminar la carrera me esforcé muchísimo, hice un master y diferentes cursos. Seguido, empecé a trabajar en una televisión local de Sevilla. Allí estuve hasta que decidí buscar trabajo en diferentes sitios, porque no sabía si me iba a ir bien, o me iba a ir mal. Con 23 años me tire la manta a la cabeza y, de la noche a la mañana, vine a Bilbao.

Ni Más Ni Menos, De Boca En Boca, Euskadi Directo… en poco tiempo te has convertido en una de las caras más conocidas de ETB. ¿Qué te ha ofrecido cada uno?

En un principio venía con la idea de hacer informativos, pero al final he acabado presentando diferentes formatos. Para mí, ni más ni menos fue la prueba más dura. Estaba en Sevilla con un trancazo muy grande, y de la noche a la mañana, me dijeron que tenía que venir a presentar el programa. Ni más ni menos me ha ayudado a comprender que puedes hablar de veinte mil cosas a la vez, y en una sola mañana puedes aprender muchas cosas para después, a las tres de la tarde, sentarte en el plato y empezar a soltarlo todo. Me gusta mucho cuando tengo a los contertulios en la mesa y el uno se está riendo de lo que está diciendo el otro cuando no lo están pinchando las cámaras, en esos momentos yo tengo que aguantar la risa, son situaciones muy divertidas, y eso, a nivel de un programa, es súper divertido, porque aunque aparentemente estén enfadaos entre ellos, en realidad se están riendo y hay muy buen rollo detrás.

Con Euskadi Directo he aprendido que se puede tener un gran equipo. Este programa me ha ayudado a soltarme en un plato, a no tener miedo en decir lo que siento, lo que me sale del alma y, sobre todo, a tener ese feeling que, por ejemplo, en ni más ni menos no se puede tener con los reporteros de calle, porque la situación no te da pie a ello. De boca en boca,  por su parte, me ha ayudado a entender mucha realidad política y social de Euskadi.

¿Cuál ha sido la noticia más curiosa que has contado?

En Euskadi Directo hemos contado muchas noticias curiosas. Hace unos días contamos una en la que dos hombres fueron sorprendidos en el Garbigune de Markina, robando una lavadora. La semana pasada también dimos otra parecida, porque, claro, en Euskadi Directo vamos detrás de la noticia, pero también hacemos la noticia, no nos inventamos nada, pero nos gusta hacer de las cosas pequeñas lo más grande del mundo, nos gusta exagerar las cosas. Hay veces que me cuesta dar paso al video y tengo que hacer un esfuerzo para reprimir la risa. Ahora bien, en Euskadi Directo no engañamos a nadie, porque es un programa muy social, no es como los programas que están contaminados políticamente a los que les dan el tinte político que ellos quieren.

¿Qué tal fue la llegada a Bilbao?

Soy una persona muy abierta, lo intento entender todo y creo que mi mente no está contaminada, es decir, al venir de fuera y verlo todo desde la barrera no te da pie a pensar quien puede llegar a tener la razón, o quien no; intentas ponerte en la piel de todos y, como yo soy una persona muy empática,  creo que lo he conseguido.

¿Fue dura la adaptación?

Al principio si, sobre todo por el clima. La gente me abrió muchísimo los brazos desde el primer momento, de hecho, a día de hoy, hay personas que conocí el primer día las cuales siguen siendo mis amigas. Salvo que en algún momento hay alguien que te pone alguna que otra traba y apela a tu procedencia geográfica, salvo eso, que lo tengo olvidado porque gente difícil hay en todos lados, la adaptación básicamente fue dura por el clima y por qué las costumbres son un poco diferentes.

¿Qué piensas de los vascos?

Es una gente extraordinaria, porque es gente que te abre mucho los brazos y como entres en su círculo no sales. Muchas veces dicen que los vascos son un poco bruscos a la hora de decir las cosas pero yo creo que no. Los vascos lo bueno que tienen es que son muy sinceros y te dicen las cosas directamente. En el momento en el que formas parte de su cuadrilla, de su grupo, de su gente y te meten en su casa, es de la gente más honesta que existe, y yo, eso lo echo mucho de menos en Andalucía muchas veces.

Una de las cosas que más llama la atención a los espectadores es que apenas se aprecia el acento. ¿Es difícil renunciar a ello?

No, cuando trabajaba en Sevilla ya renunciaba al acento. No me lo pidió nadie, renuncie porque quise, creo que es más neutro, ya que nadie se tiene porque preocupar de dónde vengo y de qué forma hablo. Pongo el acento neutro y de esa forma al hablar no soy de ningún sitio.

¿Eres futbolera?

Mucho, soy sevillista hasta la muerte. Soy del Sevilla y después del Sevilla, pero creo que en la esquina derecha del corazón hay un pequeño huequito que es del Athletic. Me duele menos cuando el Sevilla pierde contra el Athletic, que cuando lo hace contra cualquier otro equipo. Le tengo mucha simpatía al Athletic.

Siempre has tenido facilidad para los idiomas. ¿Qué tal llevas el Euskera?

Lo voy llevando, con los técnicos suelo hablar siempre en Euskera, que eso también les llama la atención a algunos, cuando no es malo aprender. Me gustaría saber más, pero para ello tendría que tener más tiempo, porque ahora mismo estoy estudiando inglés y francés. No tengo tiempo para apuntarme a clases de Euskera, soy autodidacta, aprendo por mi cuenta y cuando no entiendo algo pregunto a mis compañeros. Hago un esfuerzo por aprender el Euskera, porque si estás aquí tienes que intentar hacer lo posible por adentrarte en la sociedad. Además, reconozco que a mí me gustan mucho los idiomas.   

¿Cómo ves el futuro del periodismo?

Si pudiera aconsejar a alguien le diría que se intentara dedicar a otra cosa que no fuera el periodismo, más que nada porque es una profesión en la que  hay muchos pisa cabezas. Aquí no porque la gente no es así, pero en Madrid o en Andalucía sí. Yo soy una persona honesta y no voy pisando las cabezas de mis compañeros. Si lo hiciera, seguramente que hubiera llegado mucho más lejos, pero no soy ese tipo de persona, y creo que nunca llegaré a serlo, aunque verlo a tu alrededor duele. En un futuro espero que no se sigan produciendo tantos EREs, ni que se sigan cerrando tantos medios de comunicación, porque de esa forma se pierden muchos puestos de trabajo. De hecho, lo que se paga hoy en televisión no tiene nada que ver con lo que se pagaba antes, se ha derrochado muchísimo dinero.

Advertisements
Post hau Elkarrizketak atalean eta , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , laburpen hitzekin publikatua izan da. Gogokoetara gehitzeko lotura iraunkorra.

Utzi erantzun bat

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Aldatu )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Aldatu )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Aldatu )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Aldatu )

Connecting to %s